miércoles, 18 de mayo de 2011

Lucha



Hace unos meses (no tantos como para no acordarse), la comunidad internacional (léase países “desarrollados” de occidente), instaba a Mubarak a que escuchase la voz del pueblo quejándose en la plaza, otras plazas y otro corruptos vinieron después. Los jóvenes, los desempleados, los que aun teniendo trabajo no pueden sobrevivir con su sueldo, los atacados por la represión política, los que salen perdiendo con el intercambio Norte-Sur… Somos el sur de Europa (hecho objetivo), el desempleo (juvenil) aumenta mientras los bancos y las empresas del IBEX 35 no dejan de aumentar sus beneficios. Los bancos cada vez poseen más casas y somos muchos los que jamás nos permitiríamos soñar con una. Invierten en un sistema educativo que luego no se molestan en aprovechar, aceptar ideas innovadoras es un pecado en un país “aconfesional” y cuando en los mítines se aboga por “escuchar al pueblo” es sólo la coletilla que hace juego con el “socialista” en el nombre del partido, pero nada más.
Las palizas de la policía se retransmitían en televisiones de todo el mundo como símbolo de la necesidad legítima de cambio en aquel país. ¿Qué pasa cuando es nuestra policía? ¿Qué pasa cuando son nuestros jóvenes? ¿Y cuando son “nuestros” corruptos? Muchos de los gobiernos en el norte de África creyeron que ellos no caerían en las protestas, Europa está “lejos”. Desde este lado del Mediterráneo muchos aclamaron los campamentos en la plaza Tahrir, en España no se pueden tener más de 18 amigos a no ser que tu propósito sea pasear a un cristo. Las reivindicaciones nacen y crecen por motivos distintos en situaciones diferentes, pero siempre es el pueblo pidiendo un cambio, personas cansadas de aguantar como otros roban sin que nadie lo impidan, cansadas de ver cómo quien debe juzgar es juzgado, gente que exige lo que algunos prometen pero nunca llega. Democracia Real, Ya. 

1 comentario:

jordim dijo...

Es emocionante lo que está pasando estos días, espero que siga creciendo.